Pollo a la moruna




































Pollo a la moruna
Un pollo pequeño de un kilo y medio
2 cebollas que se pican o rallan
perejil, pimienta negra, jengibre, azafrán, aceite de oliva y sal
un tomate rallado.
Se aliña el pollo con las especies y se mezcla con cebolla rallada y tomado rallado. Se cocina en la olla, se empieza con fuego fuerte y después se baja la temperatura para que se cocine lentamente.

Se puede servir así en su salsa y con patatas fritas. O se mete al horno con patatas en rodajas. 

Galletas de chocolate, Galletas austriacas, Arroz con leche.





















Galletas blanco y negro.
250 gr chocolate negro
55gr mantequilla
100gr de azúcar
2huevos medianos
210gr harina
media cucharita de levadura royal y otra de vainilla en polvo.
1 pizca de sal
azúcar glass
fundir el chocolate y la mantequilla al baño maría o bien en el microondas.batir el azúcar y los huevos hasta que doblen el volumen y adquieran un tono pálido.añadir la vainilla y mezclar con el chocolate y la manteq.tamizar la harina con la levadura y la sal y añadir a la mezcla anterior,sin trabajarlo demasiado,solo hasta que estén unidos.poner en el frigo una hora.forma pequeñas bolas y pasar por azúcar glass, hornear a 170º durante 10min











Arroz con leche




















Galletas austriacas
280gr de harina
200gr mantequilla en trozos
50gr de azúcar glass
1 cda de vainilla en polvo
1 yema
100gr de nueces molidas o almendras
se mezcla todo con los dedos y se deja en la nevera  a reposar una hora.
horno 200º durante 10 o 15 min







arroz




este arroz lleva garbanzos, va con un sofritos de ajo, pimientos, tomates naturales, chocos, pollo, gamba, pimienta, azafrán, sal, laurel, el arroz se sofríe hasta que esté transparente, después se le añade el caldo.
va sequito, si al final se quiere, se le puede dar un golpe de horno.

fritos de bacalao



















Esta receta la copié de un blog  francés. A la receta le incorporé algunos cambios,le puse cebolla cruda picada, y las rebocé en harina , ya que en la receta no se habla de ello.


Pasteis de bacalhau

Ces délicieux beignets d'origine portugaise composés de morue et de pommes de terre peuvent être servis à l'apéro, avec un peu de citron si vous aimez, ou lors d'un repas simplement accompagnés de salade. Ils sont faciles à préparer mais demandent pas mal de temps de préparation, notamment pour bien nettoyer et enlever toutes les arrêtes de la morue.

Pour une vingtaine de beignets
500g de morue
500g de pommes de terre
1 échalote
1 pincée de paprika
1 pincée de noix de muscade
1cs de persil haché
1 gros oeuf
Rincez la morue sous l'eau froide puis mettez-la à dessaler dans un grand récipient pendant 1 ou 2 jours en changeant l'eau 3-4 fois par jour.Portez un grand volume d'eau à ébullition et faites cuire la morue pendant environ 5 minutes ou jusqu'à ce que la chair se détache facilement. Egouttez puis retirez la peau et les arrêtes.Lavez les pommes de terre puis faites les cuire avec la peau dans de l'eau légèrement salée pendant 20-25 minutes afin qu'elles soient bien tendres. Pelez les pommes de terre puis écrasez-les en purée dans un grand saladier, ajoutez la morue effilochée.Faites revenir l'échalote hachée avec un peu d'huile d'olive jusqu'à ce qu'elle soit dorée puis ajoutez-la dans le saladier avec les pommes de terre et la morue. Incorporez le paprika, la muscade, le persil haché et l'oeuf légèrement battu. Mélangez afin d'obtenir une pâte qui se tienne bien. Rectifiez l'assaisonnement. Façonnez des boulettes avec deux cuillères à soupes ou à la main. Faites chauffer de l'huile dans une grande sauteuse, lorsque l'huile est chaude, mettez-y à cuire les beignets. Retournez-les uniquement lorsqu'ils sont bien dorés car ils risquent de s'émietter si vous les retournez trop tôt. Mettez-les à égoutter sur du papier absorb

VINO HELADO

ESTA BOTELLA ME LA REGALÓ UN AMIGO, ME LA TRAJÓ DE ALEMANIA.
Un magnífico ejemplo de lo que nos obsequia la naturaleza, es el icewine, ese vino helado, producto de las uvas congeladas por los intensos fríos invernales que fue descubierto en la región de Franconie, en Alemania, en 1794. Tal que el descubrimiento del fuego, del pan y del queso, el hallazgo del icewine o eiswein en alemán, tuvo un origen accidental. Tras una intensa helada, los vinicultores alemanes de la ya mencionada región, recolectaron los frutos de la vid que habían sido congelados ante las inclemencias climáticas y siguieron el proceso tradicional de la elaboración vinícola: prensaron cada una de las heladas uvas. Para su gran sorpresa, el resultado de esta particular cosecha fue excepcional, el sabor concentrado de las uvas con un alto y agradable contenido de azúcar era como una caricia al paladar, un intenso color amarillo paja invitaba a degustarlo y a aspirar sus aromas a frutas amarillas maduras: durazno, chabacano y mango en toda su expresión de dulzor. A partir de aquella ocasión, el icewine ingresó en el inventario enológico mundial, siendo confeccionado en países de tradición vitivinícola, poseedores de climas un tanto extremos como Canadá, Austria y Alemania. Con el paso del tiempo, Alemania, a pesar de ser la cuna de este contemporáneo néctar, se vio opacada en producción por Canadá ya que en esta nación el arribo de cada invierno garantiza temperaturas extremas, de tal modo el país norteamericano se convirtió en la potencia productora de esta célebre libación.
El Icewine canadiense
El primero en elaborar Icewine en territorio canadiense fue Walter Hainle, en el año de 1973, en el seno de la bodega que lleva su nombre, fue dicho acontecimiento el que marcó el inicio de la producción de icewine en la tierra del maple, a partir de ello la elaboración de vino helado tuvo lugar en la península del Niágara y en el valle de Okanagan, ambos pertenecientes al estado de Ontario, que se localiza en la misma latitud que la región de Burdeos en Francia, esta franja se caracteriza por ser la zona más privilegiada a escala mundial para la producción vinícola, seguida de la latitud que comprende la zona vitivinícola de Australia, Suráfrica, Argentina y Chile. Igualmente, este néctar se produce en territorio de Columbia Británica, donde las temperaturas veraniegas ascienden hasta los 35ºC e incluso más, lo cual permite el desarrollo de azúcares de la uva que actúan en la fermentación del vino. Con tales condiciones, los canadienses elaboran suficiente vino helado para exportar incluso a Europa, acción que hasta hace algún tiempo estaba restringida para proteger a los pioneros de tal bebida, aunque debido a la demanda existente, la interdicción fue anulada.
Eso que lo hace tan particular
Lo que hace a este vino tan especial son los cambios que sufre la materia prima con la que se confecciona el néctar: Los vinicultores que fabrican vino helado, dejan las viñas expuestas a la intemperie durante los meses de invierno, así, estando expuestas a las heladas, las frutas quedan cubiertas de hielo para posteriormente sufrir también la acción del deshielo, tal proceso tiene lugar en varias ocasiones, provocando la deshidratación de la fruta y por ende, la concentración de los azúcares y los ácidos, lo que a su vez contribuye a desarrollar el potente aroma y el gusto de esta bebida. La reglamentación canadiense Con el objetivo de asegurar una calidad excepcional de los icewine, todo vino helado producido en Canadá, debe cumplir con las normas dictadas por la Alianza de Vinicultores de Calidad (Vinters Quality Alliance), las cuales prohíben la utilización de métodos artificiales para congelar las uvas; asimismo cada frutilla debe ser recolectada manualmente durante periodos cuya temperatura oscile entre los 10 y los 13 grados centígrados, lo que puede significar en algunas ocasiones que la vendimia tenga lugar de noche. Posterior a la cosecha, las uvas son prensadas en un ambiente considerablemente frío, separando así el agua congelada del jugo de las frutillas, este último será sometido a una fermentación lenta que dura varios meses y que se detiene de forma natural.
Las cepas
Entre las uvas más utilizadas para confeccionar el vino helado, se encuentran la vidal en Canadá y la riesling en Alemania y Austria, son precisamente estas variedades las que se manejan para obtener la innovadora bebida, debido a su capacidad para soportar las condiciones climáticas extremas sin desprenderse del tallo. La riesling, además de poseer esta característica, es una uva sumamente aromática que contribuye de manera óptima al desarrollo de las características organolépticas del producto final. En casos excepcionales los artistas de la enología emplean también variedades como la cabernet franc y gewüstraminer que poseen también potencial para producir un vino de calidad.
El vino helado y los sentidos
Al degustar una copa de vino helado, nuestra vista encuentra por lo regular, un atractivo color amarillo paja con reflejos dorados que nos hace sospechar el dulzor que nos será develado ante el paladar, al proseguir el análisis por medio del sentido del olfato se descubre un aroma a lichi y a frutos amarillos como se mencionó anteriormente. Ya al llegar a las papilas gustativas, se alcanza el éxtasis, descubriendo las bondades que el invierno nos deja: sabores inéditos, afrutados, con un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, de textura aterciopelada y de una persistencia media que deja una agradable sensación. Es por todas estas singulares características que el vino helado ha causado furor entre los consumidores japoneses, quienes están siempre dispuestos a invertir cantidades exorbitantes para regalarse el placer de este néctar. Japón es posiblemente el país en donde se vende la mayor cantidad de botellas de icewine, habiendo sido incorporado al inventario de bebidas favoritas de los habitantes del imperio del sol. Además del codiciado vino helado, existe ahora una nueva opción para aquellos que gustan de sentir un ligero cosquilleo en la boca al disfrutar de una libación: la sidra de hielo, compatriota del icewine, hace presencia en el escenario, lista para deslumbrar al público mundial. Siendo ésta una bebida vanguardista y flamante bien vale la pena dedicarle un artículo en exclusividad pero lo dejaremos para otra ocasión...

falafel



falafel

me han salido muy ricos, está es la segunda vez que los hago.

la receta está en los cursos.

hummus

hummus
la receta está en cursos, es la del curso de cocina palestina, os la recomiendo, yo la hago muy a menudo, ya que nos encanta.