Vejer: un pueblo que hay que visitar.



Esta excursión a Vejer fue organizada por Francisca  Morillo Castro y Cristina Morillo Castro, propietarias de la mayor parte del Castillo de Vejer. Nos han enseñado su castillo, su pueblo y la gastronomía del Califa.
Muchísimas gracias a las anfitrionas por su compañía y su generosidad. 

Francisca Morillo Castro y su hija. 

Vejer -declarado Conjunto Histórico Artístico en 1976 y I Premio Nacional de Embellecimiento de Pueblos en 1978- se sitúa sobre un cerro con increíbles vistas al Suroeste de la provincia de Cádiz (a 190 m. sobre el nivel del mar), limitando con el Atlántico, Conil, Chiclana, Medina Sidonia, Tarifa y Barbate.

De carácter puramente defensivo, en Vejer encontramos bajo sus murallas restos de la Edad del Bronce, así como restos de muros de época turdetana y algunas cerámicas y mosaicos de la época romana.


En el 711 tras la Batalla de la Janda (o del Guadalete) en la que fue derrotado D. Rodrigo por las tropas norteafricanas, y durante cinco siglos y medio, Vejer permanece bajo dominio musulmán.
De ahí el enriquecimiento de Vejer de la cultura árabe-islámica. De hecho, aún se conservan algunos restos como la puerta del castillo (S.XI) y parte de las murallas, sin dejar de lado el entramado de sus calles y su trazado irregular.
Comenzando nuestro recorrido por el Paseo de la Corredera – escenario de la Batalla de la Janda- nos encontramos con el Recinto Amurallado (s.XV) en la que veremos la Torre de la Corredera.
Al norte de la muralla se sitúa una de las puertas del recinto amurallado –el Arco de Sancho IV- a través del cual accedemos a la Casa del Mayorazgo: casa solariega de estilo barroco del siglo XVIII, con una gran portada y destacando en el interior sus dos patios. El principal es de dos cuerpos con arcos sobre columnas, y el trasero linda con la Torre del Homenaje, desde la que podemos admirar la vista del río Barbate, la costa de Zahara de los Atunes y el Parque Nacional de la Breña y Marismas del Barbate.
Si seguimos el recorrido encontramos la Plaza de España.
Con origen en el s.XVI, durante dos siglos fue el lugar elegido por hidalgos y caballeros para celebraciones y festejos taurinos.
En el centro de la Plaza, se construyó en 1957 una fuente realizada a base de azulejos sevillanos. Desde entonces la Plaza de España es conocida popularmente por la Plaza de los Pescaítos – por los que hay en su fuente-.
Como edificios de interés en la plaza destacamos el Ayuntamiento y el Juzgado de Paz,así como la proximidad al Callejón de la Villa y el Arco de la Villa, que fue en su momento el acceso más importante de la ciudad.
Antes de adentrarnos en el Barrio de la Judería por el Arco de Puerta Cerrada, sugerimos caminar por la calle Canalejas, Capitán Quintanilla y Mesón de Ánimas , calles de trazado irregular, con casas blancas, patios y balcones con rejas y flores.
El Castillo – islámico- fecha de los siglos X y XI y es la zona más alta del casco antiguo. Entramos por la única puerta de acceso al exterior, a través de un arco de herradura enmarcado en un alfiz que da paso al patio principal - conservando aún un aljibe debajo del suelo y un pozo – y al patio de armas, donde se puede subir a las almenas con una vista fantástica de todo el pueblo.
El Castillo de Vejer fue declarado Monumento Nacional en 1931.
En una de las paredes se puede ver una placa en conmemoración al hermanamiento de la ciudad con Chef-Chauen (Marruecos)
Otra visita obligada en Vejer es el Convento de las Monjas Concepcionistas, de estilo renacentista (s.XVI).
Fue construido en 1552 por mandato de D. Juan Amaya para enterramiento propio y de su mujer.
Destaca su portada principal, la cúpula esférica sobre la capilla Mayor y las Criptas abovedadas.
Fue convento franciscano antes de pasar a manos de las monjas de la Concepción. Actualmente es un auditorio donde se realizan actos religiosos y culturales.
A su lado, el Callejón de las Monjas una de las calles más emblemáticas de Vejer.
Siguiendo nuestro camino monumental nos encontramos con la Iglesia Parroquial del Divino Salvador, construida sobre una antigua Mezquita (aún se conserva el alminar).
Se trata de una iglesia de planta basilical con ábside rectangular y formada por tres naves.
Está construida en dos etapas claramente diferenciadas:
La cabecera Gótico Mudéjar del siglo XIV está compuesta por pilares rectangulares y robustos sobre los que descansan los arcos apuntados, cubiertos por una bóveda con nervios centrales.
En las naves laterales hay tres capillas que albergan imágenes religiosas destacando el Crucificado gótico y la figura del Nazareno
La ampliación en Gótico Tardío de finales del siglo XV está formada por cuatro tramos separados por pilares de gran altura dando una gran luminosidad a la iglesia que contrasta con la oscuridad de la construcción Mudéjar.
Destacamos también el Retablo del Altar Mayor (s. XVII) con un frontal precioso de cerámicas mudéjares.
Concluimos en la Plazuela -próxima al Mercado de Abastos- donde se aglutina la vida social de los habitantes de Vejer.



Para situarnos, tendremos en cuenta que existen cuatro accesos o puertas: Arco de la Segur, Arco de Sancho IV, Arco de la Villa y Arco de Puerta Cerrada y tres torres: Torre del Mayorazgo, Torre de San Juan y Torre de la Corredera.

Para finalizar, pasaremos por la cuarta puerta de acceso al recinto amurallado – el Arco de la Segur (hacha) – simbolizando a través de este elemento el poder judicial de Roma.

Vejer está hermanada con Chauen, la leyenda cuenta que cuando España era territorio musulmán, Mulay Alí ben Rachid se enamoró de Zhora (Catalina Fernández), una muchacha de Vejer de la Frontera. Cuando los cristianos los expulsaron de la Península, emigraron a Marruecos y allí, para paliar la añoranza que su amada tenía de su pueblo, el emir construyó uno a su imagen y semejanza: Chauen o Chefchaouen, o incluso Xauen, como también se le conoce.

La ciudad fue fundada en 1471 en el emplazamiento de una pequeña población bereber y significa (en berebere) los cuernos, aludiendo directamente a los dos montes que la envuelven. Su población original estuvo compuesta sobre todo por exiliados de Al-Ándalus, tanto musulmanes como judíos, razón por la cual la parte antigua de la ciudad tiene una apariencia muy similar a la de los pueblos andaluces, con pequeñas callejuelas de trazado irregular y casas encaladas (frecuentemente con tonos azules).

Vejer de la Frontera es uno de los últimos pueblos de Cádiz que guardan el sabor de su pasado andalusí. Limpio, luminoso, florido, acogedor, dispone de las mejores playas en sus cercanías y de los parajes naturales más sorprendentes.

Paseando por las calles del recinto amurallado de Vejer se van sucediendo antiguas casas edificadas en torno al tradicional patio de vecinos; hace años la simbología de una vida de puertas abiertas. Hoy en día se conservan en el centro urbano aproximadamente unas 350 casas con patios.

En resumen, es uno de los pueblos blancos mas simples y hermosos de toda Andalucía y España. Enclavado en una colina parece una isla blanca que se funde con el azul del cielo y el mar. Declarado momumento histórico-artístico en el año 1.976 Vejer muestra en todo su esplendor el más puro estilo de arquitectura popular árabe-andaluza. Premio Nacional de Embellecimiento de Pueblos en 1978. Calles estrechas y retorcidas y amurallada desde la edad media









El Mercado  Gastronómico de San Francisco obra del interiorista  Gaspar Sobrino
El Mercado Gastronómico de San Francisco, obra del interiorista Gaspar Sobrino. 























































¿Que es el cobijado?


Es el traje típico de la mujer vejeriega. Parece que el origen de esta peculiar vestidura es castellano, pues se asemeja mucho a la utilizada por la mujeres castellanas de los siglos XVI y XVII, llamado también "traje de manto y saya". Aunque, sin duda, por su uso prolongado en el tiempo y su similitud da más que pensar que se trate de una de las muchas enraizadas costumbres derivadas del Islam que prevalecieron en Vejer durante siglos.  Llama mucho la atención por su aspecto sobrio y muy tapado.Lo forman distintas piezas como las enaguas blancas bordadas, una blusa blanca con encajes, una saya negra atada en la cintura y se ven las enaguas, un manto negro con forro de seda con el que se cubre la cabeza: las mujeres cobijás sólo dejan ver un ojo.
Parece de origen castellano pero con esencia claramente árabe. Otros autores afirman que su origen es musulmán. Se prohibió a lo largo de la historia en numerosas ocasiones. Oficialmente se usó hasta 1936 cuando lo prohibieron definitivamente, en este caso porque daba pie a ocultar delitos.
Se volvió a rescatar la Costumbre en 1976, para usarlo en fiestas patronales. Las jóvenes y mujeres del pueblo se visten de cobijás en la Velada de la Virgen de la Oliva  y para rutas turísticas.













































El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo
El Castillo

























En la azotea baja del Castillo











En la azotea alta del Castillo
















Un aperitivo ofrecido por las anfitrionas  en el Castillo





Hasta aquí son las fotos del Castillo.


En las calles de Vejer, un pueblo precioso y muy limpio. 






















La comida en el restaurante el Califa. precioso lugar. 




















































































1 comentario:

  1. WOW que impresionante articulo, la galeria de imagenes es impresionante, te felicito por el trabajo.
    De la región, solo conozco el califavejer, una ves fuimos por "trabajo" jaja tu sabes.
    Saludos!

    ResponderEliminar